ABURRIIIIIIDOOOO

Miércoles 4.



El fin de semana me pasó algo que hace muchos años no sentía: me aburrí.

Es una sensación que hasta me parecía desconocida. ¿Qué es eso de aburrirse? ¿Cómo es que está aburrida teniendo tanto qué hacer?, frases que muchas, muchas, pero muuuchas veces cruzaron mi pensamiento.


He tenido años tan activos, que eso de la aburrición no formaba parte de mi vocabulario cotidiano. No quiero decir que todas las actividades que he realizado me han gustado, entusiasmado, aportado, que han sido bien chidas, no; simplemente he tenido actividades en las que me he podido ocupar y andar en friega; sin embargo, el sábado me sentí aburrida. No tenía interés en nada. Confieso que hasta me asustó un poco el sentirme así. Estuve nefasteada.


Sin embargo, ese día durante la noche, agradecí el saberme aburrida. Me resultó desagradable, pero útil. Tantas veces escuchando a los educadores y expertos en neurociencia, neuro educación que dicen: "deja que los niños se aburran, es la oportunidad para que ellos exploren y trabajen su creatividad", y yo sin apreciar el aburrimiento. Sí estaba enfocada en la creatividad, en la exploración, pero nada sobre la aburrición. Omitía esa parte de la variable.


Experimentarme aburrida, me abrió otros ángulos para ver desde dónde quiero seguir formando a mis crías, brindándoles herramientas para que cada día descubran su valor y la misión que tienen.


Esta sensación me llevó a la investigación ligera y en internet encontré algunas frases como:

Estado de sentirse desinteresado sobre lo que lo rodea a uno, no tener nada que hacer o sentir.

Sensación de fastidio provocada por la falta de diversión o de interés por algo.

Cansancio del ánimo originado por falta de estímulo o distracción, o por molestia reiterada. (Definición de la Real Academia Española)

El aburrimiento tiende a aparecer ante situaciones percibidas como monótonas, con menor nivel de estimulación (...) Se caracteriza por una sensación de quietud, ralentización de la percepción del tiempo, ausencia de interés y decoloración emocional.

Aburrirme me dio conocimiento sobre mí misma, empatía para cuando las crías manifiesten:"toy aburrido amá", "qué aburrido es eso", "ash ¡otra vez ahí! Qué aburrido". También me brindó poner atención a las situaciones que parecen comunes, pero se vuelven monótonas, descoloridas, y con ello van disminuyendo las capacidades de asombro, sorpresa, de apreciación. Y además me dio la posibilidad de conocer y buscar opciones para explorar y aumentar el interés en otras cosas que no había contemplado.


Hoy veo el aburrimiento como una posibilidad para crecer y ¡para amar!


Cuéntame tu experiencia con la aburrición y lo que ha sucedido después.


Por leerme en Bitácora 52 ¡muchísimas gracias!

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