Besando al sapo

Las historias que nos contaron en la infancia nos crearon mundos imaginarios que debían advertirnos sobre los peligros y bondades del mundo real, adulto.

¿Cuántas de esas historias revisitamos para resignificarlas, para contarlas de otra forma?

¿Por qué ahora todas las mujeres son guerreras?

¿Por qué antes Caperucita no temía al lobo y más bien ella jugaba con él?


¿Cuál fue tu historia favorita de la infancia? ¿Por qué?

La mía era Pedro y el Lobo. Luego me enamoré de La sirenita, esa versión donde se vuelve espuma de mar.


Aquí besando a un sapo ¿Alguien dijo que no podía ser un globo?

¿Quiero un príncipe? ¿Quiero besar a la vida y descubrir la magia? ¿Qué es un sapo? ¿Qué significa la transformación de algo que pensamos como desagradable en algo agradable después de un beso de amor? Tal vez no sea un príncipe, tal vez sea entregar amor a lo que parece una mala racha, algo riesgoso, un entorno desconocido.


Sigamos contando historias.

¿Cuál es tu favorita?




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