El cielo me regaló estrellas, yo puse la fiesta.

El cielo me regaló estrellas, yo puse la fiesta.

La fiesta siempre serás tú.

La paz, tú.

Apoyo, espejo, amor, la familia que eliges, quienes permanecen en la pandemia, con todo y distancia.


Caos, desempleo, enfermedad, muerte, dolor, palabras que definirán el 2020.

Esperanza, amor propio, agradecimiento por lo que se tiene, paciencia, resiliencia, autocuidado, cambio, también serán palabras para el 2020.


Parece que alguien preguntó al Universo ¿Qué es vivir? Y mandó el 2020 como explicación, para marcar los contrastes, las olas emocionales, nuestra fragilidad, el límite de nuestra racionalidad, cuestionarnos la solidaridad, la paciencia, la inteligencia que como humanos siempre pregonamos. Nos descubrimos animales, faltos de cariño, de abrazos, de convivencia, de manada. Nos encontramos felices por poder ver un nuevo amanecer, por tener comida, abrigo. Preocupados por lo incierto pero ahora sí haciendo consiente que es parte de vivir, que la certeza es un cuento, que la felicidad de éxtasis perenne también.


El amor, a veces, es distancia. El amor es encontrar todas las formas creativas para estar. Cuestionamos la educación, regresamos a las manualidades para pasar el tiempo de encierro o para sobrevivir en una economía que se derrumba, que nos hizo preguntarnos ¿Cuánto vale mi tiempo, mi salud, mi comida, mi ropa? ¿Qué necesito realmente y todo lo demás para qué lo gastaba, lo usaba? ¿Por qué paso tanto tiempo en el traslado al trabajo y en el trabajo? ¿Qué habilidades tengo para generar ingresos o administrar mis bienes ahora que el desempleo o el salario bajo son una realidad?

Perdí familia, amigos, conocidos.


¿Merece la pena vivir? Preguntó el Universo a quien inició la conversación y la respuesta fue...



11 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Chocolate