¿Secuela o sejuela?



Miércoles 5.


No sé si es secuela de la pandemia o sejuela juventud..., sólo sé que como mamá me siento mal, y me pongo una calificación deficiente.





He tenido días donde me cuesta mucho trabajo salir de casa, ¡hasta las tortillas las quiero a domicilio! De pronto me da una apatía por salir, por asistir a un cumpleaños o ir a un parque o andar de paseo. Cualquier actividad que me implique cruzar la puerta principal de la casa me produce una molestia, un "ash" interno.


Además de eso, o bien, puedo decir que, con eso, me ha resultado bastante difícil conectar, vincularme con mis crías para jugar. Puedo velar su sueño, preparar comida rica, abrazar, darles su besito, cuidar, pero al momento de "mamá vamos a jugar" ¡zaz!, viene un bloqueo que no comprendo, me quedo sin ganas de hacer nada y automáticamente como si fuera magia, surge una actividad doméstica que me pongo a realizar de manera inmediata. 😑


Quizá no lo sepas, quizá sí, pero te cuento que para mí jugar y conectar, hacer vínculo con los niños, en otros momentos de mi vida, ha sido muy fácil. Tanto era mi gusto por correr, saltar, adivinar, colorear, reír, ensuciarme, que por 9 años tuve un negocio de animación infantil que se llamó Superdúper. Me divertía mucho. Con decirte, que mis crías tenían muy claro cuáles eran sus juguetes y cuáles eran los míos. La experiencia Superdúper consistía en disfrutar jugando. Por eso me resulta doloroso cuando con mis crías no logro conectar para jugar.


Y las preguntas pasan y pasan por mi pensamiento ¿qué me pasa?, ¿qué tengo? ¿Desde cuándo? ¿Cuánto ha influido el encierro en casa? ¿Será un agotamiento mental o emocional por la pandemia? ¿Las hormonas me están funcionando bien? ¿O de plano es la edad? ¿Secuela o sejuela?...


Reconocer que me siento extraña y algo cansada, me da libertad para aceptar que está bien, que es parte de la vida y que tengo los recursos para solucionarlo. El primero de estos recursos es platicarlo, conversarlo. Lo hice con tres amigas y ponerle nombre a lo que sentía mientras lo platicaba con ellas me dio un respiro. Supe que a algunas de ellas también les ha pasado sentirse así y conocí cómo lo afrontaron y resolvieron. Al contarles y respirar, me fui serenando y la creatividad empezó a darme soluciones.


El segundo recurso fue tomar una de las soluciones que mi mente me dijo: acompaña en silencio. Así que he optado por sentarme a un lado de las crías y observar cómo juegan con los legos o dibujan. Sentarme a ver toda la película sin levantarme a preparar nada. Estar ahí, acompañar sin hacer más.


Como tercer recurso me he obligado a salir. Yo solita me digo "sal a la banqueta de tu casa y da tres brinquitos". Así que busco, un día a la semana, con quien coincidir en un parque para sentirme obligada a no dejar "plantada" a la familia que nos espera. Y así voy y convivo con otra mamá y mis crías con sus crías. En estas convivencias me obligo a, por lo menos, jugar una vez a "la traes", o una vez "a las escondidas", o una vez "al veo veo". Jugar una vez a cualquier juego que propongan.


Así voy, busco los cables que me vuelvan a reconectar con algo que fue mi pasión: jugar. Y entablar un vínculo muy cercano con mis crías a través del juego.


Y deseo volver a mojarme con la lluvia hasta quedar con los chones empapados por brincar con mis crías en los charcos. Deseo quitarme el miedo "se pueden enfermar y no quiero ir al pediatra porque puede ser que el virus actual y otros tantos se peguen", deseo quitar ese miedo y transformarlo en fortaleza, cuidado, salud.


En algún momento cambiaré mi calificación deficiente, por aprobado. Lo sé y lo haré.


En nuestra página de Facebook Bitacora 52, o Instagram, o aquí en los comentarios, cuéntame cómo es tu vínculo con los críos, o qué juegos disfrutas con ellos, cómo te conectas con tus crías.


¡Gracias por leernos!

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