Tips para mamás sobre la Vigilia Pascual.

Mami, la Vigilia Pascual es la ceremonia religiosa católica MÁS IMPORTANTE de todas. En ella se encuentra todo lo que creemos y lo que nos hace seguir a Cristo.


Es una ceremonia bellísima, con muchos elementos, símbolos y momentos que nos llevan a una renovación completa en la fe, en nuestra persona. También es una ceremonia larga y por lo tanto con niños y pubertos puede volverse complicada.

Debido a las circunstancias actuales que ya conoces, nos corresponde como familias vivirla virtualmente a través de las redes sociales. Por ello, tengo unas sugerencias que pueden ser útiles.


Primero hay que conocer que la Vigilia Pascual tiene cuatro partes:

  1. El solemne comienzo. Aquí se encuentra la bendición del fuego, la preparación del cirio y el canto del pregón pascual. El signo es el fuego.

  2. La liturgia de la palabra. Se cuenta cómo en toda la historia del pueblo de Israel se anunció a Cristo. Y se hace un diálogo entre Dios y el pueblo a través de los salmos. En el momento en que se canta el Gloria, la celebración se torna alegre por la entrada de las flores, el sonido de las campanas y el encendido de todas las luces.

  3. La liturgia bautismal. Puede o no haber bautismos, y el signo es el agua. Se renuevan las promesas del bautismo, luego se hace la renuncia a todo mal y profesamos en lo que creemos. Oramos por todos.

  4. La liturgia eucarística. Es el momento central. Ahora Jesús resucitado nos alimenta, por eso es la Eucaristía más importante de todas, más que la de Navidad o la del Jueves Santo.

Ahora que ya tenemos claro las cuatro partes, van las sugerencias para cada momento. Todo lleva su tiempo y si puedes hazlo todo hoy, y si no puedes todo, sigue una sugerencia y disfrútalo. Tú conoces bien a tus hijos.


Quiero resaltar que tanto el Fuego como el Agua, son elementos muy importantes. El fuego en la naturaleza es un elemento que aleja y destruye el mal, purifica y limpia. Está ligado a lo divino. Protege, Representa poder. Genera energía y calor. Siempre purifica. El agua es fuente de vida, que también limpia y permite fluir, correr, liberar. Representa abundancia, alegría, transparencia. Sobretodo origen y vida.

Ambos elementos de la naturaleza están muy presentes en la Vigilia Pascual y para los niños, según su etapa de desarrollo, son vitales.


En el Solemne Comienzo, el signo es el fuego. Si el espacio de tu casa lo permite, ten una pequeña fogata antes de comenzar la Vigilia. Permite con cuidado que los niños observen, asen bombones, contemplen el fuego, canten canciones. Recuerda que no estás haciendo tú la ceremonia, estás buscando que los niños se integren y comprendan cada momento, así que al asar bombones o salchichas, no estás quitando solemnidad, estás involucrando a tus hijos a comprender el fuego y la luz.


Si no hay espacio para la fogata, puedes hacerlo en un asador de carne, y si tampoco hay patio, entonces puedes encender cuidadosamente una lata de alcohol y mostrarles el fuego.


El cirio pascual surge del fuego nuevo y representa la Luz de Cristo que, Resucitado, vence a las tinieblas. El canto del pregón pascual es precisamente una poesía que nos invita a alegrarnos porque Cristo venció a la muerte.


Así que si los niños entienden el fuego y cantan, comprenderán en su momento lo que significa el cirio y el pregón. Si logras tener tu casa con las luces apagadas al inicio de la ceremonia y tener tu cirio prendido, verás lo atractivo que les resulta la luz tenue. Y pondrán buena atención a lo que verán.


Para la Liturgia de la Palabra, la sugerencia es platicar sobre la historia que nos ha formado como cristianos. Puedes hablar de Moisés y su paso por el mar rojo, muéstrales fotos o algún video. Si están en catequesis, seguramente ellos tienen dibujos. Habla también de la historia de tu familia, cuenta anécdotas, vayan al álbum familiar, vean los portarretratos, llamen por teléfono o hagan videollamada con los abuelos y primos. Se trata de recordar quiénes somos, de dónde viene nuestra historia.


En la ceremonia, es muy probable que se muestren inquietos y aburridos porque es largo el tiempo de escucha, así que si en este momento ellos se quedan dormidos, déjalos descansar un poco. Tú pon atención a las lecturas, entra en ese diálogo con Dios y déjate llevar por la historia. Ellos van a despertar cuando se cante el gloria.


Para este momento del canto del Gloria, tendrás que preparar flores en un florero, una campana y si quieres también cosas para hacer ruido, como una matraca y silbatos, o cascabeles si no quieres mucho escándalo. O quizá tengas que hacer uso de cacerolas y palas de madera, garrafones de agua vacíos y palos de escoba. Aquí lo importante es que, si estaban dormidos, despierten sin asustarse y se vea todo muy alegre. Las flores y el mantel lindo te darán ese toque festivo.


En la Liturgia Bautismal, conviene que prepares un trapo seco, un mechudo o trapeador, un recipiente pequeño con agua o un rociador. El signo del agua en los niños pequeños, entre 1 y 7 años, es súper atractivo (el fuego es más importante para los niños de 10 años en adelante). Así que en el día jugar con agua y en la ceremonia tener contacto con el agua, les ayudará a comprender que la alegría y la fuerza de Cristo nos acompañan siempre empapándonos de su amor.


En el momento de la ceremonia, mientras el sacerdote hace la aspersión, tú puedes rociar a tu familia con un poco de agua, lanzarles "chispitas de agua", y dejar que jueguen. A los más chiquititos permíteles poner sus manitas en el recipiente con agua y juguetear. Recuerda que estamos buscando que se integren, que todo tome sentido para que cuando estén más grandes comprendan mejor el significado. Tú también juega con el agua. Siéntela y ríe.


Finalmente para la Liturgia Eucarística, notarás que tiene el mismo ritmo que una misa dominical, sin embargo todo es más bonito. Canta la canción que te sepas, o canten una canción alegre que todos conozcan en casa. "Yo tengo un amigo que me ama, su nombre es Jesús", o "Alabaré", son cantos de catequesis. Dense la oportunidad de comulgar espiritualmente, de sentirse amados, de serenarse.


Al finalizar la Vigilia Pascual, puedes tener una fiesta con tu familia; quizá una cena elegante o una cena informal pero muy divertida. Canta, juega y ¡desvélate! La Resurrección de Cristo llegó a tu familia y vale todo el esfuerzo celebrarlo. Si al día siguiente les preparas como sorpresa el juego de buscar huevos con dulces o hacer pastelitos juntos, también es una forma de que los niños entiendan que la Alegría de Cristo Resucitado se vive en lo cotidiano.


Deseo de corazón que estas sugerencias te ayuden a vivir la Vigilia Pascual con alegría y paz, educando a tu familia en el amor a Jesús.


Recibe fraternalmente un abrazo ¡Feliz Pascua!





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