Todo va a estar bien

Se lee muy fácil y al escribirlo así de rápido también te haría creerlo, es como cuando ves esas recetas en YouTube o en los tutoriales de páginas en internet con cocineras pulcras y platillos dignos de foto de revista. Cuando uno lo intenta en casa, pareciera que estalló una bomba atómica en tu cocina, del platillo, ya mejor ni hablamos.


Así se siente esto de vivir un duelo, como que estalló una bomba, como que un terremoto lo derrumbó todo y tú no sabes por dónde ni cómo empezar.


Al recordar y escarbar en mis recuerdos me viene a la mente la imagen de esa mujer que todavía usaba bras y protectores de leche de maternidad. Esa que aún llevaba ropa de embarazada sin estarlo, un cuerpo peurpero sin bebé al cual acunar y alimentar tecleando en internet buscando ayuda porque sus bebés habían muerto y no tenía ni puta idea de cómo continuar en un mundo que no se detenía, en una vida que corría tan rápido y a la cual no podía seguirle el paso.


Poco a poco fui encontrando páginas de ayuda, algunos pocos de blogs en español, páginas en inglés; escasa bibliografía sobre el tema y libros difíciles de conseguir en México. El leer palabras de mamás que habían pasado por historias similares a la mía me dio tranquilidad en un principio pero cuando me topaba con escritos de mamás que habían podido soltar ese dolor que a mí me quemaba, que parecían haber encontrado su nirvana, que estaban en paz con su historia y todo lo que sucedió se me ponían los pelos de punta. ¿Cómo diablos se llega a esa aceptación? ¿Cómo se puede aprender a vivir sin el dolor?, parecía tan lejano, tan imposible, tan inalcanzable.


Nueve años después, puedo decirte, que sí, en efecto, se puede soltar el dolor y que sí, poco a poco las cosas toman su orden, se acomodan. Vas a poder a llevar una vida muy bonita, funcional y hasta llena de alegrías nuevas. Muchos dicen <<dale tiempo al tiempo>> o que << el tiempo lo cura todo>> y lamento diferir, pero, no señor, eso no es cierto, el tiempo solo es una marca o un período. El tiempo por sí solo no cura nada, nosotros en ese lapso aprendemos a caminar de nuevo, a sanar nuestras heridas, a caernos y levantarnos, a reconstruirnos. Lo que nos da el tiempo son momentos para trabajar en nosotros mismo, para remedar nuestras heridas y nuestro maltrecho corazón.


La verdad es que en un inicio, cuando tenemos todos los pedazos de la vida que esperábamos, nuestro sueños y nuestras ilusiones en nuestras manos; cuando estamos completamente en ruinas y destrozadas no sabemos como volvernos a armar, somos un rompecabezas muy difícil, el reto más complicado de nuestras vidas agregando que el dolor tan punzante y la lagrimas en los ojos no nos dejan ver más allá del día en que vivimos. No está mal no saber que hacer en un inicio, la sanación no es algo fácil y rápido, ¡Qué más quisiéramos que fuera así! Que en un abrir y cerrar de ojos todo se nos acomodara.


Tenemos que trabajar en nosotros, adentrarnos nuestro dolor, andar por caminos poco transitados. Tenemos la responsabilidad hacia nosotras mismas de pacientemente ir armándonos y tener en mente que la persona que inicia y camina un duelo nos será la misma al terminarlo.


Sí, te dolerá montones, te hundirás en una tristeza profunda, renegaras y estarás enojada con la vida, con el dios en el que creas, con el mundo entero, te caerás pero volverás a levantarte, encontrarás personas que viven la misma batalla que tú y atesorarás esa amistad de una manera inimaginable, verás de manera diferente a tu pareja, pero lo más bonito de todo es que renacerás y llegará el día en que recordarás todo esto con nostalgia, con un sabor agridulce en los labios pero sonriendo y con el amor que representa ese hijo que se te murió en tu vida. Por que un hijo, este con nosotras o no siempre es amor.


Trabaja en ti, ve a terapia si lo necesitas (se vale y es necesario), escribe tu dolor, ponlo en letras, háblalo, báilalo, cocínalo o haz algo que te apasione para drenarlo en tu cuerpo. No es necesario hacer obras fantásticas o grandes maravillas con él, con que no se te quede dentro comiéndote haz lo que puedas por más pequeño que sea es un gran paso el solo hecho de respirar y tratar de sacarlo.

Odio que me cuenten el final de las películas pero tengo que hacerte un spoiler, “No es por arruinarte el final de esta historia pero puedo decirte vas a volver a sonreír, te digo como hermana y de corazón, vas a estar bien.”


139 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Chocolate